Para la teoría tengo otro Blog: El blog de Majé

lunes

Sólo cambian las palabras...

Comunicar con éxito probablemente es algo que depende de la forma, pero yo sigo creyendo que una buena base lo es todo. Dándole alguna vuelta a veces se encuentra el camino, pero lo importante es primero ver la base...


Nada cambió en la escena, el mismo mendigo, la misma calle... tan solo se dijo de un modo distinto.

Son curiosas las casualidades.
Este vídeo por ejemplo, me lo encontré trasteando por ahí. Lo vi y me ocurrió lo mismo que acaba de ocurriros a vosotros. Lo ves y piensas en la fuerza de los textos.
El caso es que a lo mejor os pasa lo mismo que a mí. Tenía que haber sido un "deja vù" pero no lo fue... Y me explico.

Esto que acabáis de ver es la representación visual de una anécdota que hace muchos años colgaba en la sala de espera de una Agencia de Publicidad en Argentina. Un texto contaba esta misma historia con dos objetivos claros:

- animar a los empleados a ver las cosas de una forma diferente, a darle esa famosa vuelta
- y mostrar a los clientes (y potenciales que les visitasen) que aquella era una agencia que pensaba diferente, y si lo hacía en una escena así, imaginad lo que pueden conseguir para sus marcas.

Lo curioso es que yo leí esta historia en el prólogo de un libro de Storytelling. Y aunque supongo que al leerlo algo imaginé, -para algo es de Storytelling-, no conseguí visualizarlo. O al menos no lo suficiente... ¿Por qué sino no recuerdo la anécdota y sí este vídeo reflejo de aquel texto?

Quizá porque es la suma de ambos la que consigue que me apropie de esa escena. Es entonces cuando me hago protagonista y pienso que eso también me puede pasar a mí.

A estas alturas no penséis que me he convertido en una defensora ciega, devota y radical de aquello de "Una imagen vale más que mil palabras", que bueno... me lo creo, sí, claro que me lo creo!!! Pero... seamos francos: vivo de los contenidos y de los textos, al fin y al cabo dirijo una "Agencia (o consultora, como la quieras llamarde Narratividad".  Así que señores, por prurito toca defenderlos :-)

Yo SÍ creo que un texto tiene el secreto de la eficacia, porque encierra muchas veces la clave de la emotividad. A veces por sí solo, y en otras ocasiones es cierto que la soltería no le va y necesita una imagen como pareja.  O mejor dicho -no vaya a ser que incumpla mi pacto-: es la imagen la que necesita al texto.

Eso es lo que ocurre en Comunicación, aunque sea Personal. Las imágenes que se reflejan, que captamos o que hemos creado, necesitan la reválida y el apoyo de un buen texto que potencie el recuerdo. Yo le llamo NARRATIVIDAD PARA EL RECUERDO.

Pues os voy a contar una pequeña historia que puede que venga a cuento:

Un día no hace mucho tiempo, el cielo parecía que se estaban peleando con el sol a ver quién podía más. Y en sus ganas de lucir el cielo empezó a dibujar nubes con formas raras.
Mi hijo Mauro estaba mirándolo muy atento. Como suele hacerlo con frecuencia, tampoco le di mucha importancia. Hasta que de repente, todo emocionado me dijo: "mami, mami! En el cielo hay escobas!"
-"Escobas?" -pregunté extrañada-. Aunque por si acaso -no lo voy a negar- de reojo miré...
(Además Mauro, como todos los niños, suele ser muy persistente si detecta que no le haces mucho caso...)
- Sí, miralas!!... ¡Son para que el abuelo Pepe cante!
- ¡Qué cosas dices Mauro! -medio le riño por decir bobadas-, ¿Para qué iba a querer el abuelo Pepe una escoba?
- Que sí que sí mamá. Míralas!!! Las ponen allí porque saben que el abuelo Pepe está turulato y así las coge y canta..."...
(...)
Intenté cambiar de tema y empezar a buscar nubes con nuevas formas. Algo me emocioné, eso lo consiguen las palabras cuando avivan los recuerdos.

Mauro tiene 5 años. Nunca conoció al abuelo Pepe, ni tampoco le hablo de él. Y ahora que lo pienso... no sé muy bien por qué. La imaginación de los más pequeños es así. Inventan cosas o tal vez buscan entender lo que pocos entienden. Omitir parece que nos hace fuertes.



Pero seguro que fue viendo esta foto cuando lo imaginó.

Complemento perfecto, ¿verdad?
En la vida real la imagen vino primero, en recuerdo de un momento que dicen fue muy divertido! Y fue después cuando llegó el texto que justificó lo que esa foto mostraba.

¿Verdad que mostrando primero el texto el efecto cambia?

Para Mauro las nubes fueron un "deja vú" y ahora también lo son para mí. ¿Y sabéis lo curioso? Que cada vez que miro al cielo ya no puedo evitar buscar una escoba. Y cuando la encuentro sé que todo va bien...

En fin... no sé si he conseguido el reto. Pero al menos yo sí he sonreído.
... y alguna que otra lagrimilla también se ha caído... Es lo bueno de los recuerdos :-)

Y lo bueno que tienen también, para la Comunicación, los buenos duetos (imagen + texto +... emoción, siempre la bendita emoción) 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por el post, Majé.Los niños nos enseñan a vivir y disfrutar las pequeñas cosas como grandes y emocionantes hazañas.Ojalá no desperdiciemos lo que aprendemos en la escuela de los padres.Un beso.Rubí

Majé dijo...

Hacen tanto bien que seguro que algo queda. Con "profes" tan insistentes seguro ;)
Mil gracias por tu comentario Rubí.
¡Feliz verano!
Un beso

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